[:es]Un enfoque sistémico para enfocarse sobre la inseguridad alimentaria[:]

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Feeding the 5000 is part of global campaign to catalyze action on tacking food waste. Featuring local chefs, musicians, and nonprofits raise awareness on food waste and food insecurity.

[:es]La inseguridad alimentaria en el noroeste de Omaha es una pregunta sobre accesos, educación y pobreza.

Nancy Williams ha diseñado su organización sin fines de lucro No More Empty Pots en base a un “acceso equitativo a alimentos locales, frescos y costeables” con un enfoque holístico. Ofrece la Community Market Basket CSA (agricultura apoyada por la comunidad), además de cocinas comerciales compartidas, una cocina de entrenamiento, así como clases. Su Centro de Comida en Florence agregará una incubadora de negocios, un café comunitario, una cocina para niños y un jardín en el techo.

“Podríamos hacer una sola cosa y satisfacer un síntoma, pero estamos tratando de enfocarnos en la raíz de la causa de la pobreza lo cual es un síntoma de hambre. El concepto del centro de comida es un enfoque sistémico para no solamente enfocarse en el hambre sino en capacitar a las personas y para que puedan obtener un empleo, así como apoyar el inicio de nuevos negocios. Así que tenemos un enfoque múltiple para apoyar a los alimentos locales y apoyar a las personas que necesitan acceso a los alimentos y a las personas que proporcionan esa comida.

“La pobreza no es solamente sobre los desiertos alimenticios y el hambre. Es sobre salarios dignos, una educación adecuada y conexiones significativas. Es sobre poder tomar ventaja de las oportunidades que se tienen. Es sobre conectar con las personas. Una cosa es llevar a las personas a donde está la comida pues tienen hambre o no tienen acceso a ella. Pero es algo completamente diferente si tienen acceso a empleos con salarios dignos para que puedan entonces escoger su comida”.

Pots está basado en el Norte de Omaha, nos dijo, en reconocimiento a su “rica herencia cultural de comida y comunidad” y a sus concurrentes “desigualdades en salud, acceso a comida saludable, igualdad y economía”.

“Así que queríamos hacer la diferencia primero ahí, para después catalizar el efecto dominó en los espacios urbanos, suburbanos y rurales. Creemos en la reciprocidad de la comida local”.

Un sistema efectivo de alimentos implica un contrato social de participantes públicos-privados. En Omaha, estos incluyen a United Way of the Midlands, Together, Inc., el Food Bank, Saving Grace Perishable Food Rescue, vendedores, productores, escuelas e Iglesias.

“No es algo simple hablar sobre acceso a alimentos y desiertos alimenticios”, dijo Williams. “Es todo un sistema en cuanto a cómo producimos alimentos y llevamos dichos alimentos a las personas, la forma en que las personas los consumen y cómo lo valoramos. Las diversas formas en que se intersectan. Se necesita de todo. Pero necesita haber algo de calibración, arreglos y cambios. Podemos llegar ahí, pero necesita hacerse de forma colaborativa para no estar trabajando de forma aislada”.

En cuanto a la cuestión del acceso, la educación y los empleos, hay jardines comunitarios y granjas urbanas como aquellas en City Sprouts, que ofrecen clases y pasantías. También hay ahí un mercado de productores. El Charles Drew Health Center y Florence Mill también cuentan con mercados de productores.

Minne Lusa House es un activador de trabajo y sustentabilidad en el vecindario. Algunas iglesias, incluyendo Shepherd of the Hills y New Life Presbyterian, proporcionan alimentos comunitarios gratuitos mensuales. New Life también proporciona alimentos mensuales a participantes en su programa veraniego de enriquecimiento de la juventud.

“Hay niños que llegan que no tienen acceso a los alimentos”, dijo el pastor Dwight Williams. “Hay mucha más necesidad de a la que podemos atender”.

Las organizaciones de la comunidad sirviendo a los adultos mayores, a los jóvenes y a las personas sin hogar tienen un componente de alimentos gratuitos para poder cubrir las inseguridades alimenticias. Omaha Public Schools proporciona almuerzos gratuitos y a precios reducidos para gran parte de sus estudiantes. Las instituciones privadas dependen de donaciones para llenar los huecos. Brian Vencil, granjero local, recientemente dirigió una donación de $2,500 dólares para el programa de America’s Farmers Grow Communities para ayudar a alimentar a los niños de la Holy Name School.

Nancy Williams dijo que todo tiene su lugar. “Los jardines comunitarios hacen que la comida sea accesible, ayudan a las personas a convertirse en más autosuficientes y a participar. Es sobre construir una comunidad. No se puede tener comida sin una comunidad. En los mercados de productores los clientes pueden aprender sobre de dónde viene la comida, hablar con los productores sobre las prácticas de producción y sobre cómo usar los productos. Desarrolla relaciones. Mientras más comida obtengan los clientes de los mercados de productores, más probable será que continúen comprando ahí y que expandan su paladar, lo cual brinda a los productores de una oportunidad de crecer y vender más y colocar más dinero en la economía local”.

Las despensas también juegan un rol importante.

“En promedio tenemos alrededor de 600 clientes que visitan nuestra despensa de alimentos cada semana”, dijo Eric Crawford, director ejecutivo del Heart Ministry Center. “Hemos apreciado que llegan más clientes. Estamos en camino a dar más de 3 millones de libras de comida en este año”.

Los servicios de manejo de casos de Heart Ministry aspiren a llevar a los clientes a la autosuficiencia.

Lore Lindberg, directora de Project Hope, dijo que las despensas sirven a personas que las reciben por una emergencia en gran parte de una ocasión.

Church of the Resurrection está tratando de tener una despensa de alimentos móvil a partir del 15 de julio.

Y también están los sistemas de acuaponía que construyen Greg Fripp y su equipo en Whispering Roots, usualmente con estudiantes, que crecen vegetales y producen peces.

“La acuaponía tiene su lugar en ese siguiente nivel de producción”, dijo Williams. “Hay educación, capacitación en el empleo e iniciativa empresarial. Existe la oportunidad de realizar un suministro institucional pues se puede escalar el proceso”.

Además, se reconstruyó la Fair Deal Grocery en North 24th Street para combatir la escasez de productos frescos en la zona.

“Cuando puedes poner alimentos en donde están las personas, siempre será mejor que tratar de encontrar transporte u otras formas de llevar a las personas a los alimentos”, dijo Williams.

Terri Sanders, gerente del Fair Deal Village Marketplace, dijo que es un reto lograr que la gente lo pruebe.

“En ocasiones se requiere de algo más de educación en algunos lugares en comparación con otros”, dijo Williams. “Si nunca has sido expuesto a esto, el que te lo presenten frente a tus ojos no quiere decir que lo vas a aceptar. Necesitas que alguien ayude a llevar a cabo la transición. En ocasiones, ni si quiera sabes que lo necesitas hasta que alguien presenta los beneficios, y es entonces que lo aprovechas”.

The Creatives Collective, patrocinado a través de la Omaha Economic Development Corporation (OEDC), trabaja con los residentes del lado norte sobre la educación y defensa a través de clases, eventos y actividades, incluyendo ferias culturales.

“La educación es una gran brecha para las personas”, dijo Jody-Ann Coore, Coordinadora de Participación Comunitaria para OEDC. “Los residentes dicen que es algo que necesita la comunidad. En ocasiones no saben cómo comprar alimentos saludables o no conocen algunos alimentos o no saben cómo cocinarlos para que sean ricos y de buen sabor para el paladar”.

Las alianzas con organizaciones locales han ayudado a construir una educación sobre los alimentos. Pero aun así, lograr que los residentes lo acepten y participen toma algo de tiempo.

“Es un vecindario en donde es difícil actuar pues están muy acostumbrados a que se les diga qué hacer y no se les pregunta cómo resolver los problemas. Pero hemos visto algo de progreso. Los miembros de los comités de residentes están participando en la planeación. Estamos trabajando en que más residentes participen. Lo mejor de todo es que cada uno tiene redes personales que pueden usar, por lo que las cosas están creciendo”.

El sueño de Greg Fripp de prácticas sustentables está tomando forma en Highlander Village en North 30th Street. La sede mundial de  Whispering Roots incluirá un invernadero, un centro de educación y un centro de producción. Se producirán ahí vegetales y trucha steelhead. Él trabaja en alianza con los mercados de productores, las tiendas Hy-Vee y con otros para llevar la comida al mercado. Whispering Roots enseña a jóvenes y adultos sobre cómo construir sistemas de alimentos y como producir alimentos.    

“La meta de Highlander es el desarrollo y la participación comunitaria y eso es exactamente lo que hace Whispering Roots. Nosotros decimos, ‘nosotros producimos, nosotros alimentamos, nosotros educamos’. Necesitamos llamar más atención sobre el Norte de Omaha. No es que los estudiantes en las comunidades desatendidas no puedan aprender y no quieran aprender, sino que necesitan acceso al apoyo, materiales y recursos necesarios. Y es entonces que pueden competir”.

Fripp dijo que él aprendió “que hay que reunirse con las personas en donde están y entender esa comunidad para poder brindarles de una solución que en verdad funcione. Se proporcionan soluciones adaptadas a la comunidad específica pues cada comunidad es diferente. Todos necesitan de alimentos, pero la forma en que se implementan estas técnicas, políticas o sistemas debe encajar en esa comunidad”.

Él ve que sucede más que inclusión.

“Estamos recibiendo más organizaciones que quieren pasar tiempo con la comunidad, colaborando”, dijo Fripp.

“Soy fan de cualquier modelo que funcione en una comunidad con la comunidad que produce lo que la comunidad necesita de una forma en la que la comunidad lo necesita y que valora a las personas en ese proceso”, dijo Nancy Williams. “No va a ser algo igual en todos los lugares y francamente la mayoría de las cosas no deben verse de la forma en que siempre se han visto pues esas cosas no están funcionando”.

Fripp necesita eliminar la desconexión entre los legisladores y “las personas que implementan el cambio. Cuando eso sucede”, nos dice, “vamos a observar una aceleración del cambio en cuanto a cómo algunas de estas cosas suceden. Todavía hay personas que toman decisiones sin estar conectadas con la comunidad”.    

“Hemos realizado gran progreso para tener acceso a los lotes”, dijo Fripp, quien también trabaja en jardines comunitarios y granjas urbanas. “Eso es algo que no sucedía en el pasado. Hemos creado un equipo para escribir nuevas políticas que permitan a las personas usar los lotes en la ciudad para producir alimentos”.

De forma similar, él ha apreciado un crecimiento en la aceptación de la acuaponía.

“No estamos tan avanzados como otras ciudades, pero estamos avanzando. Las personas están comenzando a ver el poder de lo que podemos hacer, desde producir alimentos hasta educar a los niños y participar con el público. Están comenzando a ver que en verdad funciona y en la escala en que quiera hacerlo”.    [:]